viernes, 1 de febrero de 2008

Primera entrada: introducción y motivos al lector

Antes que nada, aclaro: no me agradan los blogs. Mis amigos más cercanos lo saben. Siempre me han parecido un recurso comunicativo propio de gente muy solitaria – de antemano pido perdón por herir susceptibilidades con mis prejuicios –. Leo algunos, pero ni siquiera hago comentarios; he mantenido esta aversión tal vez bajo el estigma de aquellos blogs que he visto y me han parecido patéticos. De esta forma, mi falta de aprecio por sitios como éste debe ser sin duda culpa mía, y no de los autores de sus contenidos.
Abrí este espacio, sin embargo, con la motivación personal de hacer circular ideas. Durante mucho tiempo me he quejado de la degradación de las clases políticas – porque redundan en un nulo desarrollo material de las localidades –, de la falta de contenidos televisivos con un mínimo de inteligencia, del predominio destructivo que ejercen los intereses de las élites empresariales del país, de nuestro escaso interés como ciudadanos por la difusión y el desarrollo cultural, de los adolescentes y adultos jóvenes con plena convicción de no ser agentes de cambio social… El narcotráfico, la Mara, los Zetas y los programas de desarrollo social entre muchos otros temas no me interesan; forman parte del enfadoso espectáculo que a veces llamamos “pan y circo para el pueblo”.
También decidí abrir este blog a instancias de un buen amigo y colega, a modo de pilar que sustente un proyecto personal conjunto; de paso, me sirve para tratar de fomentar el debate que espero pueda forjar en la nuestra una sociedad crítica, observadora de su entorno, informada y que conozca el peso que por naturaleza tiene su opinión ante el poder público. Intentaré escribir con la mayor objetividad y responsabilidad, pero sin adornos; me agrada aplaudir lo que me parece bien y criticar lo que desapruebo aunque le pese a la mala conciencia de los sordos. De la misma forma, los invito amplia y sinceramente a leer, reflexionar y comentar mis entradas (aunque el aspecto más importante tal vez sea la reflexión). Prefiero la verdad a la censura; deseo que este espacio sea un encuentro de opiniones, en atención al espíritu universitario de luz y conocimiento que juro defender toda mi vida. Siéntase libre el lector de anotar lo que le plazca; no quiero gentileza, pido objetividad. La dibujante y buena amiga mía Leslie Simonin ha anotado: “Estoy harta de los actores y de los cobardes”. Con perdón de ella, pendiente de conceder, retomo esta frase como el móvil para abrir mi bitácora, que pretende ser un lugar de ideas, de debate y de libre expresión.
Sin más que decir, reitero mi intención de propiciar desde aquí el ejercicio mental de analizar nuestro entorno y ser agentes de cambio para el mismo. Y como prueba de ello, los animo a leerme con agudeza y objetividad; critiquen severamente este blog, y háganlo trizas. Tener razón no es algo que busque con mis artículos.

2 comentarios:

El hombre cósmico… dijo...

CHOoooooooooooooooootttttttttttooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo jajajjaja el primero... jajajaj no tienes idea el gusto que me da saber que tmb te voy a poder criticar por el blogger!!! jajajaja se te quiere hermano!!! y en hora buena!!!

sindos dijo...

w00t!
Mi nombre! x)

Hola!

 
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