sábado, 12 de julio de 2008

El reflejo de la desigualdad en los indicadores económicos y los dobles discursos de la derecha

11 de julio de 2008.

Esta mañana llama la atención un artículo de José Manuel Martínez en la sección de Negocios de CNN Expansión por Internet. El título sorprende en cuanto ofende a la realidad nacional: “¿Cuál crisis? Autos de lujo suben ventas”.; también ofende en cuanto a la seria incongruencia de su título con el texto, que en diversas partes refuta semejante declaración. Y finalmente ofende en cuanto a que refleja, bien una insensible irresponsabilidad del autor, o bien una profunda ignorancia de su parte. El más elemental análisis de la información presentada indica que esta dinámica en las ventas del sector automotriz sólo puede producirse en un contexto de desigual distribución del ingreso nacional, y no percatarse de ello refleja una falta de interés y aún de capacidad para discernir sobre temas económicos y de desarrollo que aqueja a la sociedad mexicana desde hace décadas.
De acuerdo al artículo, el mercado interno se encuentra deprimido por la entrada de vehículos de Estados Unidos; se registra una baja acumulada a 3 años de 29% en las ventas de subcompactos en un contexto de desaceleración de la economía estadounidense (principal mercado de la producción automotriz nacional) y de revisión a la baja de las expectativas de crecimiento en México. En añadidura, este año cerraremos con una inflación notablemente mayor al pronóstico debido a los altos precios de los energéticos y los alimentos, lo cual de paso compromete el desarrollo de nuevos negocios y la generación de empleos, al menos para el próximo año. Nuestros indicadores de desarrollo social dejan mucho que desear en general, y por si todo esto fuera poco, desde que Calderón asumió la presidencia parece que el estado de derecho se tambalea ante los ya varios casos de brutalidad policíaca y de exceso de fuerza por parte del ejército, por citar algunos ejemplos. Sin embargo, los sectores oficialistas mantienen la creencia de que las políticas económicas en México (de todo punto desconocidas a la opinión pública) están haciendo lo correcto en cuanto a impulsar el crecimiento nacional; no parecen percatarse de que el crecimiento debe reflejarse en el bolsillo de los ciudadanos para que sea auténtico, y que la disparidad tan acentuada en los niveles de vida es la prueba máximo y evidente de un fracaso rotundo y ruidoso de toda política pública que cualquier funcionario federal pueda mencionar.
La perspectiva económica de la derecha apunta a dejar en manos privadas todos los sectores productivos del país; el argumento neoliberal es la libertad de mercados, aduciendo una arcaica idea económica que propone perfecto funcionamiento de los mismos. Aceptar como válida esta teoría implicaría reconocer que toda la ciencia económica no tiene razón de ser: si todos los bienes se asignan de forma eficiente, no hay necesidad de estudiar los mecanismos de mercado ni de luchar contra la pobreza, puesto que no existiría algo semejante. Esto es, pues, un disparate en el mejor de los casos; lo que llamamos fallas de mercado, existen en muy variadas y comunes formas, y la intervención del Estado en la economía tiene la finalidad de corregir tales fallas, que implican que no hay eficiencia productiva o justicia social. El artículo periodístico que nos atañe encierra la contradicción de minimizar la carestía de los mexicanos, al mismo tiempo que revela una baja en las adquisiciones de los sectores medios y un alza en las ventas del segmento alto de la sociedad. Y esta situación comprueba que la desigualdad en México se está acentuando cada vez más conforme pasan el tiempo y las políticas económicas de los conservadores en el poder; la disparidad de ingresos y riqueza es una de las fallas de mercado más lesivas a la integridad social y debe ser tratada como tema prioritario en la agenda pública. En este escenario, es inconcebible darle impulso a políticas de apertura de mercados a la competencia internacional y a mercados externos, cuando los gobiernos panistas no se han preocupado EN ABSOLUTO por brindar apoyos a los sectores productivos nacionales y crear infraestructura competitiva. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha tenido, para nosotros, la debilidad de carecer de aplicación equitativa de condiciones; mientras los gobiernos mexicanos desde Ernesto Zedillo se negaron criminalmente a apoyar al agro por lo establecido en el tratado, los productores estadounidenses fueron ampliamente subsidiados y tuvieron acceso privilegiado al financiamiento. Ahora, Felipe Calderón descaradamente pretende vender la petroquímica nacional con retórica estúpida sobre la conveniencia de privatizar PEMEX (por mucho que se nieguen a utilizar el término); a estas alturas a los mexicanos nos resulta evidente que quien desea exponer a un sector productivo a la competencia internacional sin haber procurado su desarrollo previo, no está buscando el posicionamiento de la actividad económica sino dejar el camino libre para que el sector en cuestión pueda ser apropiado por capitales del exterior. Vamos a reflexionar en términos realistas: el concepto de soberanía no está fuera de contexto ni está pasado de tiempo; se trata de establecer el entendimiento de soberanía no como chauvinismo histórico, sino como manutención de la independencia económica.
Dado lo anterior, el panorama pinta negro para la economía mexicana; mientras tanto la apatía, la ignorancia y la indiferencia entran en contubernio para permitir a Calderón y sus esbirros hincharse a expensas del aparato económico nacional, de cuya venta generarán jugosos dividendos moralmente ilícitos. ¿Cuál crisis? Estamos viviendo varias; la económica es la más palpable, la ideológica social es la más lesiva. Quien pregunte en plan serio dónde está la crisis, no me merece mejor calificativo que el de ser un verdadero animal.


José Manuel Martínez, ¿Cuál crisis? Autos de lujo suben ventas. CNN Expansión online, 11 de julio de 2008. Disponible en http://www.cnnexpansion.com/negocios/2008/07/11/bfcual-crisis-autos-de-lujo-suben-ventas

2 comentarios:

El hombre cósmico… dijo...

Muy pero muy bueno... creo que al final está de mas el ataque a nuestro ciudadano presidente...

Sin embargo de verdad éste está muy bueno!!!! y estoy de acurdo contigo.. y por eso tenemos que ponernos las pilas...

Ahhh no tienes idea la risa que me dio el asociar el nombre del periodista con el de Jose... jajaja... será que es el gemelo perdido...????

José Manuel dijo...

Como el verdadero José Manuel Martínez sólo puedo decir lo siguiente:

El artículo es muy bueno y por desgracia los automóviles de lujo son el segmento mas atractivo para las armadoras, sólo basta ver que tenemos nuevas agencias como HUMMER y que ya no es tan díficil comprarte un MAYBACH en el DF, en fin es negocio para eso el país.

Gortari: si es mi gemelo espero yo ser el malvado por que este wey está muy pendejo jajaja y sólo puede ver lo que la editorial que representa le pide que es publicitar a las marcas que más se anuncian en sus espacios publicitarios.

Salud

 
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